Enfermedad industrial


Una enfermedad profesional o industrial es aquella que se ha desarrollado debido al ejercicio de un trabajo por cuenta ajena. Por este motivo, la empresa siempre debe asegurar el riesgo de enfermedades profesionales con la mutua y debe llevarse a cabo un reconocimiento médico a todos los trabajadores antes de comenzar con la actividad laboral.

Es posible que durante tu larga trayectoria profesional no te hayas percatado de que has estado expuesto a numerosos factores que son considerados nocivos para la salud.

En España, son enfermedades profesionales aquellas que están catalogadas como tal por el Ministerio de Trabajo, pudiendo distinguir entre ellas las enfermedades causadas por agentes químicos, físicos, biológicos, inhalación de sustancias nocivas para la salud, enfermedades dermatológicas o exposición reiterada a agentes carcinogénicos. Puedes consultar todas las enfermedades y los síntomas en el Cuadro de Enfermedades, publicado por el BOE.

La exposición reiterada a estos factores de riesgo puede conllevar enfermedades profesionales graves.

¿Qué puede provocar una enfermedad profesional o industrial?

  • Posturas poco apropiadas durante el trabajo.
  • Aparición de agentes tóxicos en el lugar de trabajo.
  • Tiempo indeterminado de agentes tóxicos en el organismo.
  • El hecho de forzar por motivos laborales las cuerdas vocales puede provocar daños en los nódulos.

¿Cómo se puede demostrar que lo que sufres es una enfermedad profesional?

Es importante aclarar que no todas las enfermedades provocadas por el trabajo son consideradas como enfermedades profesionales. Para calificar una enfermedad como enfermedad laboral deben existir una serie de agentes o condiciones en el trabajo nocivas para la salud.

Dentro de los derechos que tiene el trabajador, se pueden mencionar las prestaciones económicas o subsidios por incapacidad temporal o indemnizaciones por contingencia profesional.

¿Cómo se puede reclamar una enfermedad industrial o profesional?

Si crees que tu problema de salud se ha adquirido durante la jornada laboral, debes acudir a la mutua que te corresponda para declarar la baja por enfermedad profesional.

Si se da el caso en el que la mutua no establece la enfermedad como derivada del trabajo, debes acudir al médico de la Seguridad Social para que valoren el origen de la misma y ver si se deriva del trabajo desarrollado o no.

Si después de una valoración del paciente, el médico determina que el origen de la enfermedad procede del trabajo desempeñado, podrá enviar el informe médico a la Seguridad Social.

Si has estado expuesto a agentes nocivos para la salud que han derivado en una enfermedad profesional, tienes derecho a reclamar una indemnización. En compensacion.es puedes obtener toda la información al respecto. Si sigues teniendo dudas, contáctanos, nuestra primera consulta es completamente gratuita.

Política de Cookies

Cookies

Esta página web utiliza cookies propias y de terceros, con el fin de mejorar nuestros servicios con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí